COPAPROSE desarrolló la cuarta sesión de la Certificación Iberoamericana 2026, dedicada al riesgo cibernético y al rol del seguro como herramienta de protección, continuidad operativa y resiliencia empresarial.
La Confederación Panamericana de Productores de Seguros (COPAPROSE), el 17 de junio de 2026, realizó la cuarta sesión de la Certificación Iberoamericana COPAPROSE 2026, bajo el tema “CYBER: la gestión de riesgos en la nueva era digital”, un espacio de formación orientado a fortalecer el conocimiento técnico de los asesores de seguros frente a uno de los riesgos de mayor crecimiento e impacto para las empresas.

La sesión contó con la participación de Paulina Vélez Gómez, especialista en seguros cibernéticos de Marsh, y Sandra Cabrera, especialista en líneas financieras y riesgos cibernéticos de Chubb, quienes compartieron una visión práctica sobre la evolución del riesgo cyber, sus principales amenazas, el funcionamiento del seguro cibernético y las oportunidades que existen para el canal de intermediación en América Latina.
Durante la apertura, Giulio Valz-Gen, vicepresidente de COPAPROSE y coordinador del Comité de Formación y Profesionalización, destacó que el mercado de seguros cibernéticos se encuentra en un punto de inflexión, con nuevas oportunidades de crecimiento en mercados y segmentos que aún presentan importantes brechas de protección.
Uno de los mensajes centrales de la sesión fue que el riesgo cibernético ya no debe entenderse únicamente como un asunto tecnológico, sino como un riesgo empresarial que puede afectar la continuidad operativa, la estabilidad financiera, la reputación y la relación con clientes, proveedores y autoridades regulatorias.
Paulina Vélez explicó que, aunque se trata de un riesgo intangible, sus consecuencias son muy concretas. La pérdida de acceso a sistemas, el secuestro de datos, la interrupción de plataformas digitales o la exposición de información confidencial pueden generar impactos similares a los que tradicionalmente se han cubierto en el mundo físico, como la destrucción de una oficina, la paralización de una operación o la pérdida de ingresos.
En esa línea, se resaltó que toda empresa que utilice datos, sistemas digitales o tecnología para operar está expuesta a este tipo de riesgos. Sin embargo, la exposición no es igual para todos los sectores. Una entidad financiera, una empresa de manufactura, un hospital, una tienda en línea o una pyme pueden enfrentar escenarios distintos, dependiendo de su actividad, su dependencia tecnológica, el tipo de información que manejan y su capacidad de respuesta ante un incidente.
Por su parte, Sandra Cabrera explicó que el seguro cibernético ha evolucionado para convertirse en una herramienta integral de gestión de riesgos, ya que no se limita a indemnizar una pérdida, sino que puede acompañar a la empresa antes, durante y después de un incidente. Entre las principales coberturas abordadas se mencionaron los gastos de respuesta a incidentes, extorsión cibernética, interrupción del negocio, recuperación de datos y sistemas, responsabilidad frente a terceros, gastos legales, procesos regulatorios y responsabilidad por medios digitales.
Las expositoras también subrayaron la relevancia de este seguro para pequeñas y medianas empresas, segmento que muchas veces cuenta con menos recursos técnicos y financieros para enfrentar un ataque. En estos casos, el acceso a expertos forenses, abogados, especialistas en comunicación, equipos de respuesta y proveedores tecnológicos puede marcar una diferencia decisiva para la recuperación del negocio.
La charla permitió identificar, además, algunas de las amenazas más frecuentes en la actualidad, entre ellas el ransomware, el phishing, la ingeniería social y la explotación de vulnerabilidades. Se enfatizó que los ataques evolucionan constantemente y que, por ello, las organizaciones deben revisar sus controles, actualizar sus sistemas, capacitar a sus colaboradores y contar con planes de respuesta ante incidentes.
Un aporte especialmente útil para los asesores de seguros fue la recomendación de iniciar la conversación con los clientes a partir de preguntas simples y directas: si almacenan datos o utilizan sistemas digitales para operar; qué ocurriría si esos sistemas no estuvieran disponibles por 24 o 48 horas; y si sus colaboradores han recibido correos, mensajes o llamadas sospechosas. Estas preguntas permiten hacer visible el riesgo y abrir el diálogo sobre la necesidad de transferirlo adecuadamente.
También se abordó la importancia de determinar correctamente los límites de cobertura, comprender la operación del cliente, identificar sus dependencias tecnológicas, analizar el uso de proveedores externos o servicios en la nube y revisar antecedentes de incidentes, controles de seguridad, respaldo de información, acceso remoto y protocolos de respuesta.
Al cierre, COPAPROSE destacó la alta participación regional registrada durante la sesión, con más de 180 asistentes conectados, así como el interés generado por un tema que continúa ganando relevancia en la agenda de los productores, corredores y asesores de seguros.
Con esta cuarta sesión, la Certificación Iberoamericana COPAPROSE 2026 reafirma su propósito de ofrecer formación técnica de alto valor para el canal de distribución, promoviendo una visión moderna del asesor de seguros como aliado estratégico en la identificación, prevención, transferencia y gestión de los riesgos emergentes que enfrentan las empresas en la nueva era digital.


